Semana de la Escucha

Una semana para lo invisible y lento que trae el escuchar. Una semana para desacelerarse ante la exigencia de la materia y atender la rutina sónica, que se extiende en múltiples capas de nuestra experiencia de la vida. Y cuando la escucha sea lo suficientemente atendida, que sea ella la encargada de dirigir el tiempo y construir el espacio, y nos permita tomar consciencia del presente. Seguir escuchando.

Festival de sonido y artes intermedias que gira en torno a la escucha y sus múltiples dimensiones teóricas y prácticas, indagando en torno a la sociedad, el territorio y la vida. Tiene lugar cada año durante el mes de julio y es un evento de ciudad, que con actos sonoros en vivo, jornadas académicas, residencias, performances audiovisuales, laboratorios y acciones sonoras en espacio público, busca generar encuentros de creación y reflexión colectiva a través de múltiples prácticas sonoras, y de su encuentro con otras artes y disciplinas. A su vez, desarrolla un intenso trabajo de formación de públicos y de reconocimiento del patrimonio sonoro del Valle de Aburrá, proponiendo espacios independientes y descentralizados para acercar a las comunidades con proyectos y artistas locales, nacionales e internacionales. El festival, con sus múltiples jornadas y formatos, aparece para la ciudad y el país no sólo como un evento cultural, sino también como un encuentro de reflexión en el que la escucha se propone como una herramienta de consciencia, memoria y reconciliación –con el territorio, la comunidad, aquello que nos rodea y nosotrxs mismxs–.

Ante una Medellín industrial, imparable, acelerada, frenética, contaminada, caliente por el sol o las balas, ruidosa por la corrupción o las máquinas, entonces la lentitud se vuelve la más radical decisión. No la quietud, no el detenerse, sino el hecho de ir lento, de adoptar la escucha como forma de conciencia, de resistencia.