La Madriguera es un lugar especial: por un lado, es una panadería exquisita. En segundo lugar, se ubica en una bella montaña, en Santa Elena, arriba de Medellín, en el borde con la neblina que recorre los bosques del monte sobre el cual se posa

Como es costumbre cada año, nos tomamos el Domo del Planetario de Medellín para proponer una velada de ambient, paisaje sonoro y microsonido, en una atmósfera acusmática creada desde y para la escucha. Dos actos guiarán la noche: El acto de Federico Durand, artista argentino cuya

Ecos, reverberación del espacio, anuncios y diversas acciones en espacio público donde las resonancias corporales y la potencia de la voz serán protagonistas, buscando proyectarla con dispositivos análogos de amplificación como conos de cartón y aluminio. Esta acción sonora colectiva será el resultado del laboratorio en

Acción Sonora colectiva que busca generar un encuentro de escucha y meditación a través de dos performances basados en prácticas sonoras con instrumentos ancestrales. Se propone como un espacio sonoro y una experiencia de meditación, escucha consciente y sanación en torno a las vibraciones y

La hipnagogia es un estado intermedio entre el sueño y la vigilia, un estado de aceptación de la cualidad onírica del mundo, de la rareza de la realidad y del sentido de lo incógnito. Los objetos viven eternamente confundidos entre sus estados, buscándose en medio

  Durante este taller para niños se construirá un dispositivo capaz de generar ruido en varias frecuencias, cuyo sonido se amplificará, para irrumpir en la cotidianidad del lugar en el que se use, generando interferencia y ¡mucho ruido! En manos de los pequeños, este taller constituye una

Durante este laboratorio Laura Wiesner y Sandra Martínez, de Colectivo Radio Bestial, invitan a construir una narrativa sonora del Barrio Pedregal, usando las historias que los distintos espacios identificados en él pueden transmitir. Esto se hará a partir de experimentaciones radiofónicas guiadas por derivas, durante

Este laboratorio está diseñado como un espacio de encuentro activo en torno a las resonancias corporales y las potencias de la voz en los espacios, buscando proyectarla con dispositivos análogos de amplificación como conos de cartón y aluminio. Está dirigido a personas que usen la

Sala Música recibe una invasión de máquinas y sonidos que contrario a presentarse como rígidas figuras de los esquemas exactos, aparecen como organismos vivos, mundos contenidos en bloques de voltajes y bits. Desde la exploración cartográfica hasta la programación de un sintetizador capaz de especular

Moravia es hoy es un símbolo de metamorfosis, de procesos de apropiación del territorio, de diálogo y construcción colectiva, así como de resistencia. Se trata de una comunidad resiliente, que se muestra como una periferia activa de gran diversidad sónica. Por esta razón, se propone