Callar no implica permanecer inmóviles, sino componer un silencio que prepara la entrada y la acción colectiva. A veces tocamos juntos en un gran tutti, mientras que en otras ocasiones una voz puede potenciar el solo de otra, proponer una improvisación para que el resto del grupo haga el acompañamiento, o simplemente detenerse para dar espacio a los otros. 

En Auditum 2021 decidimos entrelazar nuestras voces para presenciar el estallido, sembrar ecos de las memorias de la conmoción, y especular futuros estruendosos que reafirmen las emancipaciones que haremos florecer en nuestros territorios. Esta multitud rizomática que somos, a la vez ensordecedora y atenta, está compuesta por células contingentes, dispuestas a evaporarse y cambiar de forma mientras escarban su propia supervivencia, sanación y autogobierno. ¿Cómo nos escuchamos mutuamente?


En tiempos donde la materia ya no parece inminente, la escucha, ávida de libertad, nos da apertura a universos incosificables. Más que acústica y sonido, Auditum es el encuentro de lo que somos entre ecos, ímpetu del silencio e impulso de los oídos.